El experto opina
Mi mascota no deja de rascarse, ¿por qué ahora?
La llegada de la primavera y el verano con temperaturas más cálidas, favorece la aparición de los parásitos externos o ectoparásitos que habitan en la superficie del animal y se alimentan de su sangre; los más habituales son las pulgas y las garrapatas.
Son pequeños insectos succionadores de color marrón. Las especies más comunes que infectan tanto a perros como gatos son Ctenocephalides felis felis y Ctenocephalides canis.
El clima cálido y húmedo favorece su óptimo desarrollo, por lo que en algunas áreas geográficas el problema pasa de ser estacional a anual.Las pulgas adultas viven toda su vida sobre el cuerpo del animal; se reproducen a las 24-48 horas de la infestación, y cada hembra es capaz de poner 50 huevos por día. Estos huevos caen al suelo o en su entorno (cama de la mascota, mobiliario,…) y darán origen a larvas que buscan sitios con humedad pero con poca luminosidad (sillones, alfombras, moquetas). Posteriormente se convierten en pupas dentro de un capullo, donde pueden mantenerse varios meses hasta encontrar hospedador.
Es posible que hasta que el número de pulgas sea considerable no nos demos cuenta de que nuestra mascota está infestada. Los primeros síntomas son picor e irritación de la piel. El motivo es que la saliva de estos insectos causa reacciones alérgicas en los perros. Aparte de pérdida de sangre e irritaciones cutáneas, las pulgas pueden ser las responsables de anemias, infecciones, y lo más peligroso, pueden ser vectores de agentes patógenos (Dipylidium caninum o tenia de ciudad).
En cuanto a los antiparasitarios, existen en el mercado actualmente una gran variedad tanto de productos como de presentaciones (comprimidos, pipetas, collares,etc.). Es indispensable el tratamiento tanto del animal como de su entorno, y combinar antiparasitarios que ataquen tanto a las formas adultas como a los huevos. Si optamos por tratamientos preventivos, aplíquelos de forma regular y no sólo en las épocas de máxima incidencia. Lo mejor es dirigirse a profesionales que nos recomendarán los más apropiados dependiendo del lugar y estilo de vida de nuestra mascota.
1. ¿Cómo cortar las uñas de los gatos?
Se puede realizar un corte periódico de la punta de las uñas del gato teniendo cuidado de no cortar la venita que está dentro de la uña. Si no nos damos cuenta y la cortamos, existen productos como el polvo antiséptico para detener la hemorragia .
Las herramientas que se pueden emplear para hacerlo son: tijeras especiales, tenazas o tipo "guillotinas"; es muy importante que estén afiladas.
Los gatos permiten que les corten las uñas con facilidad si se les acostumbra desde pequeños, aunque si ponen mucha resistencia podemos acudir al veterinario.
Este proceso tendremos que hacerlo como parte de su higiene habitual por lo que se recomienda ponerse con ello una vez a la semana o cada quince días.
Partos en perros
2. Partos en perras
El nacimiento de nuevos cachorros suele ser motivo de alegría, pero no hay que olvidarse de tomar alguna precaución, de esta manera solucionaremos eficamente los imprevistos que puedan aparecer.
La mayoría de las perras paren solas sin problemas, sobre todo si no es el primer parto; aún así, siempre es recomendable tener controlado el teléfono y situación de nuestro veterinario.
La gestación dura como media de 60 a 63 días. El aporte nutricional ha de incrementarse entre 2-3 veces a partir de los 35 días de gestación, ya que es cuando los fetos adquieren el mayor desarrollo. Se recomienda utilizar dietas comerciales para perras gestantes, ampliándose esta alimentación hasta acabar la lactación.
Es importante saber cuál es el número de cachorros que van nacer, ya que facilitará posteriormente el control durante el parto, el mejor método para conocerlo es hacer una rediografía abdominal a partir del día 45 de gestación. Debemos tener preparada una zona tranquila y cómoda para que la perra pueda parir y, posteriormente, amamantar a los cachorros.
La mayoría de las veces no es necesaria la atención del veterinario en el parto, pero puede ser aconsejable avisarlo de las fechas en las que se va a producir.
3. Cuidados básicos para el bulldog francés
Son muchos los dueños de mascotas que han decidido convivir con un bulldog. Por su pequeño tamaño es una raza muy manejable y por ello común en las ciudades. Pero tener un bulldog requiere una serie de cuidades especiales por sus características físicas.
Las complicaciones más frecuentes están relacionadas con desproporciones en el tamaño o exceso de peso y pueden ser tan graves como las dificultades respiratorias, las complicaciones cardiacas o los problemas de columna. Por desgracia, también son propensos a desarrollar diversos tipos de cáncer y algunas malformaciones congénitas. Todos estos problemas son fáciles de prevenir eligiendo al cachorro adecuado, de padres libres de estos males, y vigilando su dieta.
El bulldog francés tampoco lleva nada bien los climas fríos, ni el calor exagerado, debiendo ser protegido de ambos extremos.
Además, es conveniente hacer una limpieza habitual entre sus pliegues para prevenir la aparición de problemas en la piel derivados de la suciedad que se les puede llegar a acumular.
En resumen, fíjate bien qué cachorro llega a tu casa, controla su dieta y dale su ración diaria de ejercicio y podrás contar con una amigo excepcional durante al menos doce años.
